El testimonio

«[…] Invierno de 2009. Noche de mal tiempo, con caballos salvajes en medio de la carretera, perdidos en la niebla donde se intuye el Cantábrico. Fui a dar discurso literario a Viveiro, villa “cubanísima” de la Costa de los Indianos que va de Santander a Coruña. Discurseando sufrí un cólico nefrítico. Una de las personas solícitas que me ayudaron en la situación fue Fe Rodríguez Rocha. Mientras me llevaban a casa en Coruña, sedado y silencioso, no dejaba de recordar algo interesantísimo: Fe tenía una amiga, Juana Maseda, que conocía la verdad sobre la guerra contra Batista. Había sido agente secreto del Movimiento 26 de Julio en La Habana, la habían descubierto y de milagro se había salvado de que le arrancasen las uñas y los ojos antes de matarla. La guerra no se había ganado en la Sierra Maestra sino en las ciudades, a tiros y bombazos, gracias a una red de agentes en la que poco habían intervenido los Castro […]» [Revista Qué leer]

«[…] Durante dos años avanzó la historia de Juana mientras avanzaban las obras de la autovía Transcantábrica. Yo vivía entre Coruña y Bruselas, y Juana no quiere tratos con la telemática. Nos hablábamos por teléfono, me mandaba documentos; la iba a visitar y tomaba notas de lo que ella me relataba en su gallego melodioso, salpimentado de cubanismos. Yo le pedía comprobaciones y ella las realizaba. Juana Maseda Samartín sabe cómo conectar con personas capaces de recordar la Historia negada desde La Habana a partir del cierre de la revista Bohemia, que tanto ayudara a la revolución. Pero, ¿qué revolución? Oyendo a Juana y recordando lo que contaba Sindo Seixido, en Cuba había habido una revolución contra el batistato y otra –o una contrarrevolución– cuando Fidel Castro se hizo con el poder. Juana se había jugado la vida por un movimiento interclasista, interpartidario e interracial que buscaba democracia, libertad de expresión e independencia económica de los yanquis. Nunca pudo pensar que, al final, triunfase el comunismo en Cuba, cuando los comunistas cubanos eran pactistas, antirrevolucionarios. Curioso que Neruda hubiera hecho loas al sargento Batista durante su primera presidencia [… ]» [Revista Qué leer]

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