El Moro de Muras

En Argentina la gente divide a los inmigrantes generalizando mucho. Por ejemplo, dentro de los “turcos” están los sirios, ya sean cristianos o musulmanes
Este último era el caso del “turco Ménem”, que se hizo católico para poder ser presidente de la República pero mandó enterrar a su hijo mirando a la Meca.
En España, a todo el que viene de tierras del sur y del sudeste -que no sea negro- se le llama “moro”, así sea rubio y de ojos claros.
En Galicia hay “mouros” de dos tipos, los de verdad y los de los cuentos. Hacia los primeros hay una desconfianza secular. Los segundos entran en el imaginarido de las “donas”, las “fadas”, los “ananos”, personajes gentiles, poseedores de secretos de riqueza inmensa…
En los años 60, por Galicia cayeron unos pocos moros que estudiaban Medicina. Uno se haría famoso, no por las artes médicas sino por otras. Es “o Mouro” por antonomasia.
Pero hay alguno más, que hasta ahora mostraba un perfil bajo. Uno de ellos es el eterno alcalde de Muras, que se nos acaba de descolgar largando tralla contra el nacionalismo gallego y mostrándose más españoleiro que don Mari Ano del Armario o doña Sorriya de Santa María.
En cierta ocasión el Moro jefe de Galicia quiso hacer una jugada traidora (después que no se quejen de que la gente diga “Es más falso que un moro”) y Carlos Casares, pequeño pero valiente, lo llamó y le dijo que era un cagón porque, si no lo fuera, ¿qué coño hacía viviendo en Compostela, ciudad donde se repite la figura mítica -y españoleira- de Santiago Matamoros pisando a sus congéneres con las uñas del caballo blanco?
Va a haber que decirle al Moro Segundón de Muras algo muy parecido a lo que le dijo Carlos al Moro Jefe. Si le jode Galicia y su esencia -que conduce inexorablemente al nacionalismo- que se vaya a Siria, país claramente definido, nación uniforme, donde no hay razón de luchas intestinas.
En su demostración de ceguera después de cuarenta años en el país de Rosalía Castro, declara su visión de extranjero insensible cuando toda Galicia -hasta los que están en el PPartido del PPoder- se ven obligados a hacer honra a la Gran Poeta…
En fin, “animaliños” , como decían las abuelas.

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