Pujol (Puyol) y Rajoy (Rakhoi) en el mundo

Esta nota va principalmente para los que no teneis por qué conocer el trasfondo de las miserias de los gallegos, aunque también le puede intersar a gallegos de buena fe.
Todos los españoles estais acostrumbrados a oír el apellido Pujol pronunciado bien a la catalana o, por lo menos, imitado como Puyol.
Todos también estais hartos de oír el apellido Rajoy pronunciado -por gallegos y no gallegos- como Rakhoi, con jota castellana.
Algunos, perspicaces peregrinos a Santiago, habeis observado que en Compostela está el Pazo de Raxoi, que la gente pronuncia Rashoi hasta hablando en castellano.
Si alguien quiere entrar en cosas gallegas cargadas de retranca, que mire el viejo chiste de O Carrabouxo en que aparece don Mariano diciendo “Soy Rajoy y voy al Pazo de Raxoi”.
La explicación a este embrollo está en que en gallego las letras “j” y “g” siempre se aplicaron a las vocales con el mismo resultado que la “x”. Las tres suenan como “sh” (salvo cuando “x” es de un cultismo como “exonerar”).
Quien tenga paciencia de mirar documentos gallegos antiguos verá que Feijó siempre se escribió así o como Feijoo (para indica “o” abierta y larga”).
Rajoy aparece en los documentos también así, como topónimo y como apellido.
¿Y que pasó?
Pues que durante cinco siglos en Galicia sólo hubo enseñanza en castellano (cuando no era en latín) y, como “la letra con sangre entra”, los gallegos acabaron pronunciando todo lo que veían al modo castellano. O sea, la gente hablaba del lugar de Rajoy como Rashoi, pero, si veía el apellido escrito, pronunciaba Rakhoi.
Cuando el gallego comenzó a revivir como lengua escrita en el siglo XIX apareció el problema del fonema “sh” en la “j”, la “g” y la “x”. Por ejemplo, no es lo mismo ‘queijo’ (queso) que ‘queixo’ (quijada).
Metidos en el siglo XX, con la autonomía, se produjo una Ley de Normalización Ligüística que hizo correr amazonas de tinta sobre la ortografía: unos eran partidarios de la “demótica” (todo con “x” para que la gente no se confuendiera con el castellano) y otros partidarios de la “etimológica” (cada palabra como siempre se había escrito).
Triunfó la solución demótica, simplista, y eso trajo como consecuencia volver a escribir los topónimos: de ahí el lugar de “Raxoi”, que siempre había sido “Rajoy”.
Pero nadie se atrevió a tocar los apellidos…
Lo curioso es que Mariano Rajoy, nieto de un significado galleguista, redactor del Estatuto de Autonimía republicano, sea ten inculto como para pronunciar su apellido a la castellana, sin conciencia de lo que hace; o que sea tan antigalleguista como para hacerlo a propósito.
El resultado es que el mundo sabe que Cataluña tiene lengua propia con pronunciación peculiar; mientras que ignora que Galicia es la cabecera de uno de los tres sistemas lingüísticos europeos de mayor expansión en el mundo (inglés, castellano y galaico-portugués).
¿Cómo se podría revertir esta situación absurda que dá lugar a la dualidad Rajoy / Raxoi?
Evidentemente, en la escuela: explicándoles a los niños que las palabras gallegas con j o g se pronuncian como las que llevan x.
También, la CTRVG podría hacer la misma labor educadora (pero los locutores no se atreven porque temen represalias de la dirección si “galleguizan” los apellidos de los iconos del PP).
Finalmente, sabiendo que la Academia Gallega es la responsable ante la Xunta de Galicia de dar indicaciones sobre el trato y uso del idioma, resulta por lo menos curioso su silencio al respecto.
Esperemos que esta institución sea capaz de resolver sus problemas internos (la inmoralidad llega hasta las academias) y, una vez la paz con todos sus miembros, enfrente la realidad: Rakhoy (como Feikhó) asi pronunciado quita peculiaridad, disuelve la cultura que diera origen a las primeras formas de literatura romance de la Península Ibérica.

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5 Comments

  1. Lourdes

    Sr. Alcalá:

    Ignoraba que la “j” de Rajoy se pronuncia como la de Pujol (la comparo así al ser catalana). Pero, ¿cómo no la vamos a pronunciar con “j” sonora castellana si el aludido es como quiere ser llamado?. Allá él que desprecia sus orígenes y todo vale para estar en el poder y “cobrar” mucho.
    Por cierto que he pronunciado muchas veces este apellido con j suave (en la forma que lo hacemos los catalanes) y también un poco a “la francesa” incorrecta (rashua) con sorna y desprecio.
    Pero lo tengo en cuenta para el sitio geográfico y para respetar a los gallegos. El “personaje” es otra cosa.

      • Pachi Troitiño Planagumá

        Dejaros de gilipolleces.

        Si el Sr. Alcalá, sigue escribiendo eso de Rakhoi, se va a quedar en Rakoi, Como Khalifa dió lugar a Kalifa, y luego a Califa. Se ciñe a utilizar una transcripción fonética para los que hablan inglés.

        Teneis un cacao con tanto miraros el ombligo con eso de las lenguas cooficiales, que más quisierais que se convirtiran en oficiales, erradicando el castellano.

        Pensar que con cada hipotético catalán que deje de hablar castellano nacen 10 al otro lado del charco, y los gallegos seguirán hablando castrapo.

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